Hacheología, el comienzo.

sábado, 19 de enero de 2008

Al décimonoveno día del noveno año del segundo milenio, surgió de entre las cenizas de un glorioso pasado la más absurda pero a la vez necesaria de las ciencias: la Hacheología. Una ciencia con vistas a la reflexión y al sentido común, con tendencias de tiranía epistemológica en un mundo cada vez más raro y el objetivo de clarificar algunos de los aspectos que inundan la mente humana. No obstante, se conoce el origen de este weblog en esta rara noche de viernes, pero su final va a la deriva entre el más irrisorio de los olvidos, un fulgurante éxito y la mediocridad de lo corriente y mundano.

Entendiéndolo como un método más serio para desahogarme y un lugar donde plasmar mis ideologías más interiores, donde poder comentar todo aquello que me apetezca con la seguridad de que sólo cuatro gatos me van a leer y no me van a tirar piedras, se inicia la que espero que sea mi segunda andadura en el complejo mundo de los blogs.

Y para terminar, veremos si me acostumbro, pondré una cancioncilla. La he elegido por una cuestión de honestidad en relación al día de hoy.

Monsoon, de Tokio Hotel.

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